Frustración
No es dolor lo que siento. Ni es rabia. Ni te culpo a ti por nada. Es frustración. Eso es lo que me sigue pinchando por dentro. Esa sensación de haber puesto toda la carne en el asador, de haber apostado fuerte y haber perdido.
Haber tenido delante una gran oportunidad, algo realmente bueno y grande. Y haber tenido que dejarlo pasar. Haber tenido que desaprovecharlo. Porque sí. Porque no estaba en mis manos y no tuve más remedio...
Es cierto que cuando una puerta se cierra, se abre otra. No quiero quedarme para siempre mirando a la puerta cerrada. No voy a hacerlo. Poco a poco iré descubriendo otros caminos, otras puertas abiertas. Dentro de poco podré cruzar algunas de ellas y volver a sentirme lleno de nuevo.
Pero, hoy por hoy, sigo teniendo un pequeño vacío en mi interior. Una frustración que me pincha por dentro...
Haber tenido delante una gran oportunidad, algo realmente bueno y grande. Y haber tenido que dejarlo pasar. Haber tenido que desaprovecharlo. Porque sí. Porque no estaba en mis manos y no tuve más remedio...
Es cierto que cuando una puerta se cierra, se abre otra. No quiero quedarme para siempre mirando a la puerta cerrada. No voy a hacerlo. Poco a poco iré descubriendo otros caminos, otras puertas abiertas. Dentro de poco podré cruzar algunas de ellas y volver a sentirme lleno de nuevo.
Pero, hoy por hoy, sigo teniendo un pequeño vacío en mi interior. Una frustración que me pincha por dentro...

