Silencio
No esperaba esto. Sí, podía esperar un enfriamiento, un alejamiento, que la llama se fuese apagando lentamente. Pero no esperaba esta rapidez, algo casi instantáneo. Ya. De hoy para mañana. No has vuelto a llamar ni a coger el teléfono. Ni has contestado a mis mensajes.
¿Por qué llorar? No he derramado ni una sola lágrima por ti. Como tú mismo dijiste, no te quiero tanto como para formar un drama...
No puedo admitir que te amara. Porque no llegué a hacerlo. Es cierto que me ilusioné, que me hacías volar y soñar. Pero no te amé. No me dió tiempo.
Ayer me costó conciliar el sueño. Tu fantasma no dejaba de dar vueltas por mi cabeza. Riéndose de mí. Preguntándome por qué. Acechándome con todas esas preguntas para las que yo no tengo respuesta.
Me he despertado de madrugada. Todavía era de noche. Quedaba más de una hora para que sonara mi despertador y yo estaba sudando. El corazón se me iba a salir del pecho... Te he echado de menos. No has vuelto a llamar. Me jodo.
¿Por qué llorar? No he derramado ni una sola lágrima por ti. Como tú mismo dijiste, no te quiero tanto como para formar un drama...
No puedo admitir que te amara. Porque no llegué a hacerlo. Es cierto que me ilusioné, que me hacías volar y soñar. Pero no te amé. No me dió tiempo.
Ayer me costó conciliar el sueño. Tu fantasma no dejaba de dar vueltas por mi cabeza. Riéndose de mí. Preguntándome por qué. Acechándome con todas esas preguntas para las que yo no tengo respuesta.
Me he despertado de madrugada. Todavía era de noche. Quedaba más de una hora para que sonara mi despertador y yo estaba sudando. El corazón se me iba a salir del pecho... Te he echado de menos. No has vuelto a llamar. Me jodo.

