Siete veces la primera vez
Recuerdo el pánico que sentí la primera vez que me asomé al abismo de tus ojos. Allí dentro había demasiado. Demasiadas cosas que yo no quería ver, que no me podía permitir. Demasiadas señales que me negaba a recibir. Tanta sutilidad que yo percibía con una claridad meridiana. Decías mucho sin apenas decir nada.
No entendía qué me estaba pasando. Cómo era posible echarte tanto de menos. Cómo podía necesitarte a mi lado con aquella intensidad. Cómo mi cabeza podía recorrer la distancia para estar a tu lado. El dolor punzante de no tenerte allí en aquel momento... Te estabas convirtiendo en algo más que un amigo. Volvía a sentir mucho miedo de nuevo. Estaba volando y no quería caer. Por primera vez en mucho tiempo, tenía miedo de volar... y de poderme caer.
Y recuerdo la primera vez que te besé. La primera vez que me atreví a besarte. El brillo en tus ojos. Mi reflejo en tus pupilas, el miedo en tus ojos, la alegría en tu cara. El corazón a punto de salirse del pecho, deseando explotar para llenarlo todo. Como me llenas ahora.
No entendía qué me estaba pasando. Cómo era posible echarte tanto de menos. Cómo podía necesitarte a mi lado con aquella intensidad. Cómo mi cabeza podía recorrer la distancia para estar a tu lado. El dolor punzante de no tenerte allí en aquel momento... Te estabas convirtiendo en algo más que un amigo. Volvía a sentir mucho miedo de nuevo. Estaba volando y no quería caer. Por primera vez en mucho tiempo, tenía miedo de volar... y de poderme caer.
Y recuerdo la primera vez que te besé. La primera vez que me atreví a besarte. El brillo en tus ojos. Mi reflejo en tus pupilas, el miedo en tus ojos, la alegría en tu cara. El corazón a punto de salirse del pecho, deseando explotar para llenarlo todo. Como me llenas ahora.

