viernes, 03 de noviembre de 2006

Apagón

Tres días de apagón. De silencio. En el fondo, eso es bueno. No hay más preocupaciones que las habituales. No hay más dudas que las de las últimas semanas. No hay más dolores que los cien pequeños dolores que viven de forma permanente conmigo.

Sigo respirando. Sigo viviendo. Sigo disfrutando. Sigo amando (casi) sin limitaciones... Y sigo haciendo acopio de valor para, por fin, un día, atreverme a decir las palabras que tanto me está costando pronunciar. A pesar de que me muero por decirlo. A pesar de que lo estoy sintiendo con toda la intensidad. A pesar de estar enamorado hasta la médula. Todavía no me atrevo. Por si las moscas...

Por si la respuesta no son esas dos palabras. Por un pudor estúpido, ciertamente. Por un miedo absurdo.


Comentarios

Añadir un comentario