viernes, 10 de noviembre de 2006

Nocturno

Pasó tiempo. Mucho tiempo. Las semanas sucedieron a los días y los meses sucedieron a las semanas. No sé exactamente cuánto duró. No sé cuánto tiempo pasó.

Pero un buen día, de repente, desperté. Abrí los ojos lentamente. La luz de la mañana me molestaba, pero tenía la cabeza despejada. Me incorporé. Me dirigí al baño y me miré en el espejo. Sonreía.

Ya no te quería. Ya no...

Aunque no hubiera conseguido todavía olvidarte.


Comentarios

Añadir un comentario