miércoles, 29 de noviembre de 2006

Pasado pluscuamperfecto

Siguiendo la referencia bíblica de la paja en el ojo ajeno y el camello en el ojo propio, debo decir que sóis un coñazo. Sé que mi error es vivir para el futuro. Sé que el presente es lo más importante, que hay que disfrutar el aquí y el ahora. Cierto.

Pero, ¿por qué es un error vivir mirando al futuro y no es igual de terrible querer vivir del pasado?

Me agobia la gente para la que cualquier tiempo pasado fue mejor. Insisto, me parece un coñazo. El pasado está pasado. Caducó. No se puede cambiar, no se puede revivir. No existe. Sí, eso mismo, no existe. El pasado es mentira. Siempre. El pasado es lo que nuestro cerebro quiere hacer con el tiempo que ya vivimos.

Sí, es estupendo, magnífico vivir de recuerdos. Son tan bellos, tan divertidos, tan placenteros. Tan falsos. Los recuerdos son siempre mentira. Son una invención que nuestra memoria crea. Son la pepita de oro que encuentras tras haber cribado montones y montones de arena...

El futuro no existe. Claro. Pero el pasado tampoco. No se puede vivir de recordar lo felices que fuimos. No sirve de nada.

Lo único realmente útil es vivir el presente y preparar el futuro. No hablo de vivir para el futuro, de querer vivir en él. No. Hablo de trabajarse un presente estupendo que nos traiga un futuro aún mejor.

"Para mí la felicidad es esto, estar aquí contigo", decía Najwa Nimri en Abre los ojos. Pues eso mismo. Para mí la felicidad es ahora, estos pequeños momentos, los minutos que logro arrancarle al día para pasarlos junto a ti, para hacer lo que me apetece. Para planear todo lo bueno que me va a traer el futuro.

La felicidad no tiene nada que ver con el pasado. Y en el pasado no hay felicidad. Tus recuerdos te engañan. Hay que ser más listo que ellos...


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