domingo, 03 de diciembre de 2006

Un cielo

Mario siempre está ahí. Hablamos poco. Nos vemos menos. Pero mantenemos el contacto. El otro día, al llegar del trabajo, tenía un sobre en el buzón. Al verlo, no sé por qué, supe que era de él.

Me ha mandado una tarjeta navideña. Con sus mejores deseos de felicidad para el 2007. Sí, claro, es lo que se dice siempre cuando uno felicita las navidades. Pero en su caso, el deseo es auténtico.

Mario es un cielo. Un tío estupendo. Al que quiero mucho, muchísimo. Y eso que no hace demasiado que lo conozco. Pero, ya lo sabéis, yo no creo en los tiempos, en las velocidades, en el vino bueno que envejece en barrica.

Cuando alguien es magnífico y se gana mi confianza, se la gana. Eso es para mí un amigo. Y Mario es uno de ellos.

Y está soltero! Chicos, tengo un amigo soltero. Algún candidato? Es guapo, es inteligente, es divertido, es un hombre de mundo, ciertamente... Sí, claro, tiene defectos. Pero si los pongo aquí, no vendo el producto.

El año que se acerca está lleno de cosas buenas para Mario. Yo lo sé. Porque, si hay alguien que lo merezca, es él.

Porque es tierno y redondito. Y por dentro está lleno de amor...


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