lunes, 04 de diciembre de 2006

El cepillo de dientes azul

No sé muy bien qué le pasa al cepillo de dientes azul. Últimamente, cuando entro al baño, lo veo ahí, cabizbajo, entristecido, apático, perdido dentro de su vaso de plástico. Ya no sonríe ni mueve las cerdas con alegría cuando me ve. Ya no se estira para que lo acaricie. Se está amohinando.

Su compañero inseparable, el cepillo de dientes verde, intenta animarle. Tienen largas charlas nocturnas, en las que el cepillo verde -que no soporta verle así- le pregunta qué le pasa. Pero el cepillo azul no responde, no dice nada, no quiere hablar. Simplemente suspira, agacha un poco más la cabeza y se echa a llorar.

Y sé que todo esto está empezando a afectar al cepillo de dientes verde. Cada vez está más alicaído. Creo que va por el mismo camino que el otro.

¿Sabes? Me parece que el cepillo de dientes azul te echa de menos. Supongo que le pasa como a mí. Quiere que vengas. Quiere que estés por aquí. Imagino que no deja de preguntarse cuándo vas a volver. Me gustaría tener la respuesta... para poder animar al pobre cepillo de dientes azul.


Comentarios

Añadir un comentario

Autor: Paseante
Fecha: martes, 05 de diciembre de 2006
Hora: 12:55

Me da a mí que esos cepillos tienen mucho de humanos! Guiño

Firmado: Para, creo que voy a vomitar.
Autor: Paseante
Fecha: martes, 07 de agosto de 2007
Hora: 2:18

que poco interesante la vida de un cepillo, y mas aun perder el tiempo hablando de ello,mejor ponte a hacer la colada , es mas provechoso jajajajajaja
Autor: finnegan_bell
Fecha: martes, 07 de agosto de 2007
Hora: 8:01

y me lo dices tú, que has perdido el tiempo en dejar un comentario en el artículo? mejor haz tú la colada (o cualquier otra cosa de provecho), que al parecer tienes demasiado tiempo libre en tus manos...