Nadie me ve
Sé todo lo que he dicho. Y es verdad. Pero a veces te echo de menos. Me gustaría tenerte aquí. Poder mirarte a los ojos, esos ojos grandes que tanto ocultan y tanto dan.
Andar juntos, por la calle, sin prisa. Sólo paseando, escuchando el tráfico a lo lejos, respirando el aire frío de la mañana, tan puro que desgarra los pulmones.
Un beso inesperado en un semáforo en rojo. Un abrazo cariñoso en un banco del parque.
Oir tus pasos que se acercan por el pasillo, tu figura entrando en la sala y viajando hasta el sofá. Mirarte por la noche mientras duermes. Cocinar para ti y quemar, como siempre, las tostadas. Compartir un cigarrillo. Y observar tu rostro desdibujado tras el humo azul.
Porque, a pesar de todo lo que he dicho, a veces te echo de menos. Aunque sea grande y fuerte. Aunque esté bien y no me hagas falta, ninguna falta...
A veces, en realidad, echo de menos alguien a quien amar. Alguien que me ame. Porque puedo estar solo y seguir sintiéndome lleno. Porque soy ya mayorcito y me las sé apañar yo solo. Pero a veces, sin poderlo remediar, echo de menos tener a alguien junto a mí.
Quiero estar solo y no quiero estar solo. Necesito ser de alguien y necesito no tener dueño. Soy y no soy. Le doy vueltas a la cabeza y no se las doy. Estoy feliz y no lo estoy... Aunque a veces me eleve y dé mil volteretas. Cuando nadie me ve, puedo ser o no ser. Sólo cuando nadie me ve.
Andar juntos, por la calle, sin prisa. Sólo paseando, escuchando el tráfico a lo lejos, respirando el aire frío de la mañana, tan puro que desgarra los pulmones.
Un beso inesperado en un semáforo en rojo. Un abrazo cariñoso en un banco del parque.
Oir tus pasos que se acercan por el pasillo, tu figura entrando en la sala y viajando hasta el sofá. Mirarte por la noche mientras duermes. Cocinar para ti y quemar, como siempre, las tostadas. Compartir un cigarrillo. Y observar tu rostro desdibujado tras el humo azul.
Porque, a pesar de todo lo que he dicho, a veces te echo de menos. Aunque sea grande y fuerte. Aunque esté bien y no me hagas falta, ninguna falta...
A veces, en realidad, echo de menos alguien a quien amar. Alguien que me ame. Porque puedo estar solo y seguir sintiéndome lleno. Porque soy ya mayorcito y me las sé apañar yo solo. Pero a veces, sin poderlo remediar, echo de menos tener a alguien junto a mí.
Quiero estar solo y no quiero estar solo. Necesito ser de alguien y necesito no tener dueño. Soy y no soy. Le doy vueltas a la cabeza y no se las doy. Estoy feliz y no lo estoy... Aunque a veces me eleve y dé mil volteretas. Cuando nadie me ve, puedo ser o no ser. Sólo cuando nadie me ve.

