Sólo hablar
Esta noche necesito algo que, justo esta noche, no hay. Hoy necesito alguien con quien hablar. La tristeza a veces gana la partida. Hoy lo ha conseguido. Estoy gris, totalmente gris. Nada de matices. Nada de blanco ni de verde ni de morado ni rojo. Hoy estoy simplemente gris.
Pero no hay nadie. Es ya tarde. Todo el mundo duerme. Y, por mal que me sienta, no voy a molestar a nadie. Sí, claro, para eso están los amigos. Pero precisamente porque sé quiénes son mis amigos, sé que no voy a molestarles por una cosa que dentro de unas horas, cuando me haya abrazado a la almohada, se me habrá pasado...
Al fin y al cabo, sigo pensando que, aunque muera esta noche, o me sienta como si estuviera muriendo, mañana vuelve a salir el sol. El sol, como todos los días. Me levantaré de un salto, como siempre. De cabeza a la ducha. Un buen desayuno. Y saldré a la calle. Hará frío y me despejaré mientras el vaho flota ante mi boca.
Esta noche pasará. La nube pasará. El mal rato pasará. Y será una idiotez haberle prestado atención a esta tristeza estúpida.
Pero con alguien tenía que hablar. Y este pedacito de mi vida está lleno de letras... y está siempre aquí. Siempre me escucha. Siempre me ayuda. Sigue siendo mi terapia. Como hoy. Que sólo me apetecía eso. Sólo hablar.
Pero no hay nadie. Es ya tarde. Todo el mundo duerme. Y, por mal que me sienta, no voy a molestar a nadie. Sí, claro, para eso están los amigos. Pero precisamente porque sé quiénes son mis amigos, sé que no voy a molestarles por una cosa que dentro de unas horas, cuando me haya abrazado a la almohada, se me habrá pasado...
Al fin y al cabo, sigo pensando que, aunque muera esta noche, o me sienta como si estuviera muriendo, mañana vuelve a salir el sol. El sol, como todos los días. Me levantaré de un salto, como siempre. De cabeza a la ducha. Un buen desayuno. Y saldré a la calle. Hará frío y me despejaré mientras el vaho flota ante mi boca.
Esta noche pasará. La nube pasará. El mal rato pasará. Y será una idiotez haberle prestado atención a esta tristeza estúpida.
Pero con alguien tenía que hablar. Y este pedacito de mi vida está lleno de letras... y está siempre aquí. Siempre me escucha. Siempre me ayuda. Sigue siendo mi terapia. Como hoy. Que sólo me apetecía eso. Sólo hablar.

