Pastillas
Hoy estoy enfermo. Resfriado. O gripe, lo que sea. Pero estoy enfermo. Y reconozco que enfermo soy un coñazo. Me pongo insoportable.
Hoy me duelen los oídos. Los dos. Tengo un pitido constante en ambos. Debo estar pillando la UHF o algo así. Ya dije yo que eso de poner plomo en los empastes dentales acabaría teniendo consecuencias malísimas. Cualquier día de estos el móvil me da descarga y me quedo pajarito ahí mismo.
Pero volviendo al tema. Estoy enfermo. También estoy congestionado, me duele el cuello, tengo tos, dolor en la quijada... y lo peor de todo: me duele la cabeza. Es un dolor intenso, profundo y localizado. Sobretodo localizado, bajo la parte izquierda de la frente. Justo donde estaría la raíz de mi cuerno izquierdo... si es que lo tuviera.
He pasado una mañana horrible en el trabajo. Es esa manía de poner la calefacción a todo trapo. Venga a gastar, venga a gastar. Y los despachos se recalientan como si fueran baños turcos. Sales a la escalera y un frío terrible. Y así no se mejora el resfriado, por experiencia lo digo.
Total, que he pasado toda la mañana como un yonki, pidiendo pastillas por los despachos. Alguien tiene algo para el resfriado, alguien tiene algo para el dolor de cabeza, alguien tiene algo para el dolor de muelas, alguien tiene algo para la congestión nasal, alguien tiene algo para la tos, alguien tiene juanolas, aspirina efervescente, ibuprofeno, diclofenaco, nolotil, lexatines, prozac... Bueno, ahí es cuando ya se me ha ido la olla y mis compañeros han decidido que me traían un cafelito caliente, a ver si me mejoraba.
Pero es que enfermo soy un coñazo y no sirvo para nada. Bonita herencia de mi padre, que cuando pilla un catarro es como si se estuviese muriendo. Si ya lo dicen las mujeres, que si los hombres tuviésemos que parir, se acababa la especie... Esta tarde me voy a mimetizar con el sofá. Tacitas de leche caliente con miel, la manta y lo que echen en la tele. Lo que sea. Me da lo mismo, porque voy a ir puesto hasta las trancas de ibuprofeno, toseína, couldina, efferergan, aspirina efervescente, iniston y fluimucil.
Y luego dicen que en este país nos automedicamos... vamos, lo que hay que oir.

