Susto
Hoy me he alegrado de no ser mujer. Si hubiese sido una mujer y hubiese llevado falda, hoy se me habrían caído las bragas al suelo... literalmente. He salido de trabajar y, después de un rato de caminar, he notado que mis slips se iban escurriendo bajo los tejanos... y se me estaban cayendo. Para cuando he llegado a casa, llevaba el culo al aire (bajo los tejanos, claro).
Así que me he puesto a pensar -tras haberme cambiado de ropa y de calzoncillos- cómo era posible que, después de 9 horas con ellos puestos, los slips hubiesen decidido empezar a escurrirse justo en ese momento. Y me ha entrado el pánico. No se caían por delante, afortunadamente. Pero sí por detrás. ¡Horror! ¿Se me había encogido el culo durante la mañana? No podía ser. Pero si mi culo es lo mejor de mi anatomía de Gray... perdón, quise decir anatomía de gay. Bueno, en realidad no lo es, pero pensarlo me levanta la moral.
Entonces, si me había encogido el culo... ¿tenía razón mi madre? Siempre me dice que no siga adelgazando o me quedaré en los huesos. A ver, mi madre, a pesar de no ser andaluza, es un rato exagerá. Es posible que haya adelgazado un par de kilos últimamente, pero de ahí a que me haya quedado en los huesos y haya perdido el culo...
Al final, y tras el susto, como siempre la explicación más sencilla y lógica era la correcta. La goma de los slips ha cedido. Sin más.
Sigo siendo gordito y sigo teniendo culete (peludo, por cierto).. ah, sí, y sigo fumando.

