viernes, 26 de enero de 2007

En plan comando

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Lo que me pasó ayer con los slips me ha hecho recordar un curioso episodio de mi vida. Una vez tuve un rollete al que le ponía un montón que yo saliese a la calle con tejanos y sin ropa interior. Era decirle que no llevaba calzoncillos y se ponía como una moto.

A mí, qué queréis que os diga, lo de no llevar ropa interior me da un poco de morbo, cierto, pero sobretodo me da risa. Porque me recuerda al capítulo de Friends en que Chandler le esconde los calzoncillos a Joey y éste se vega poniéndose toda la ropa de su amigo... y "en plan comando".

Aunque para las mujeres ya es otra historia. Tradicionalmente, a las mujeres lo de ir sin ropa interior -por erótico y excitante que pueda parecerle a los hombres heterosexuales- no les ha traído nada bueno. Que digo yo que ir con minifalda o un vestido corto y sin bragas en pleno invierno te puede traer, como poco, un buen resfriado.

Eso sí, si te pones pantis y te vas de marcha, ten cuidado de que no haya fotos. Vamos, lo de la Chávarri en el Interviú (ya sé que eso es de la prehistoria, pero uno ya tiene una edad).

Según la leyenda urbana, además del de la Chávarri, también hay fotos de los conejos desenfundados de Britney Spears y Carmen Martínez Bordiú, aunque yo no los he visto, sinceramente.

Eso sí, el que ya es todo un hito del cine es el famoso cruce de piernas de Sharon Stone en Instinto Básico. Una mala malísima con el felpudo al aire (pero con pantis, no fuese a ser que se le escapara). Bueno, luego hicieron la 2 y la cagaron. Que digo yo, cuando ya han pasado tantos años, ¿qué necesidad hay de hacer una segunda parte? Dirty Dancing 2. ¿De verdad era necesario torturarnos... otra vez?

Vale que con Terminator la cosa salió bien, porque la 2 era rematadamente mejor que la primera. Aunque luego vino la 3 y la cagaron del todo. De todos modos, la escena en que la Terminator, a bordo del descapotable que acaba de robar, se hincha las tetas para desconcertar al policía tiene su gracia. Tengo amigas que pagarían por poder hincharse o deshincharse las tetas a su antojo.

Y llegados a este punto, me pregunto ¿cómo he pasado de hablar de mis calzoncillos a tetas que se hinchan y deshinchan?


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