Mala leche
Volvía del trabajo, caminando por una calle estrecha, detrás de una chica. La moza iba despistada, hablando con su amiga. Y, de repente, se ha tragado una papelera.
No la ha visto, evidentemente, y se ha dado de bruces.
Y a mí me ha faltado tiempo para descojonarme.
Desde luego, qué mala leche tengo...


