Sin tabaco, gracias
Por cierto, a tenor de mi anterior artículo: hace ya dos semanas que no fumo. Y lo estoy llevando muy bien. No tengo mal genio. Bueno, no tengo más mal genio ni más mala leche de los que habitualmente ya gasto, quería decir.
Eso sí, he ganado algo de peso, pero la cosa no es alarmante. Nada que un poco de vida algo más sana no pueda remediar. Eso y la dieta del cucurucho: intentar comer poco y follar mucho.

