Libres de verdad
Hoy es el día del apagón. Hoy no se tendría que usar el móvil, como medida de protesta por la nueva política de tarifas de las compañías operadoras de telefonía móvil.
Por si alguien no se ha enterado: hoy entra en vigor una ley según la cual las operadoras no pueden seguir robando, es decir, no pueden tarificar las llamadas por minutos si no se ha consumido el servicio. Así que el tiempo que no se hable, no se puede cobrar.
Pero claro, los ladrones van a la oficina y se las saben todas. Las compañías han decicido que, para no perder dinero, van a subir sus precios. Y todo arreglado. Al final los que pagan los platos rotos (y las facturas) son los consumidores.
Los que secundemos (me incluyo) hoy este apagón de móviles, vamos a conseguir dos cosas: por un lado, mostrar nuestra protesta a las operadoras de telefonía y, por el otro, un poquito más de libertad. Libertad de verdad, no de la que se cantaba en los antiguos anuncios de Amena.
Aunque reconozco que voy a llevar muy mal eso de no poder mandar SMS, el mail, el messenger y el teléfono fijo van a ser hoy los mejores aliados. Y mañana ya se verá...

