domingo, 04 de marzo de 2007

Playita

Imagen

Hoy he podido ir a la playa. Sabía que iba a hacer buen tiempo, pero la verdad es que me ha sorprendido el calor que hacía. Iba vestido de calle, no pensaba en poder tomar el sol. Sin embargo, en cuanto he llegado, me he quitado la ropa y me he tumbado en la toalla. A absorber la energía solar.

Sa Boadella es una de las playas de Lloret de Mar, justo al lado de la de Fenals. Es una cala pequeña, estrechita, con unas rocas preciosas. Es un pequeño paraíso de tradición nudista. Lo malo es que, últimamente, con la urbanización brutal de la zona, se ha popularizado en exceso. Hay mucha gente y corre el riesgo de morir de éxito. Porque no todo el mundo es respetuoso con el entorno, la playa, el mar y el medio ambiente en general.

Tampoco hay demasiado respeto a los nudistas que solemos ir a tomar el sol a esa cala. Normalmente, la mitad de la playa es nudista y la otra mitad "textil". Sin embargo, en temporada alta (generalmente julio y agosto), Sa Boadella está abarrotada y los "textiles" (conste que lo digo sin ánimo despectivo) invaden la mitad nudista de la cala. Hasta tal punto que llega un momento en el que te sientes extraño si te quitas la ropa por completo, ya que a tu alrededor todo el mundo lleva bañador. Y eso que a la entrada de la playa hay un cartel enorme que dice que Sa Boadella es una cala de tradición naturista...

No soy un fanático de casi ninguna causa. Tampoco quiero serlo del nudismo ni discriminar a nadie. Pero pido respeto. Pido respeto ya no para los nudistas (que también). Sino para las propias playas. Respeto y sensibilidad para esas calas que son joyas de la naturaleza y que tenemos la suerte de poder disfrutar en nuestra costa.

¿Quieren ustedes playa? Estupendo. Ahí están las playas urbanas de Lloret de Mar y de Fenals, en las que hay metros y metros de espacio y de arena. Pero si van a Sa Boadella, por favor, vengan concienciados de que se trata de un entorno frágil, que tenemos que cuidar y proteger entre todos.

Y ya que se trata de una cala pequeña y de tradición naturista, por favor, intenten integrarse. Sin miedos, sin complejos, sin manías. Allí nadie piensa en sexo, en tamaños, en medidas. Prueben por una vez a quitarse el bañador, a sentir el sol, la brisa, el calor y el mar sobre todo su cuerpo. Seguro que, después de probarlo, nos entienden perfectamente.


Comentarios

Añadir un comentario