11-M
Hoy es un día demasiado doloroso. Demasiado intenso. Con las emociones a punto de aflorar, de atravesar con fuerza cada uno de los poros de nuestra piel. Con la humedad de una lágrima salada pugnando por rodar desde nuestros ojos. Hoy es un día triste.
Hoy, sin embargo, es como ayer. Y es como mañana.
Hoy no os olvidamos.

