Como el día
Hoy es uno de esos días... He dormido mal. Me ha costado horrores levantarme. Me dolía todo el cuerpo. El desayuno me ha sentado fatal. Y, cuando he salido a la calle, el cielo estaba oscuro y llovía con fuerza, con ganas, con frío, con viento y con muy mala leche.
Si me hubiese levantado diez minutos antes podría haber cogido el coche para ir a trabajar y haberme evitado el atasco que se suele formar los días de lluvia. Pero me he dado cuenta demasiado tarde, así que no me ha quedado más remedio que ir andando. He llegado al trabajo con las perneras de los pantalones empapadas hasta las rodillas.
Además, hoy estoy como el día.

