Lleno de ti
Todo está demasiado lleno de ti. En casa todo son recuerdos. Es mi casa. Y aún la siento como tu casa también. No hay un rincón en el que no me asalte un recuerdo amargamente dulce, en el que no me parezca ver tu rostro. El espejo del baño tiene impresa tu figura. Desde allí te ríes de mí cada mañana.
Te siento junto a mí en el sofá. Noto tu calor en la cama, tumbado a mi lado.
A veces me quedo mirando a la puerta, pensando que en cualquier momento va a abrirse y vas a entrar tú.
He tenido que quitar tus fotos, tus recuerdos, tus regalos, tus cartas. Está todo guardado en una caja escondida bajo la cama. Y desde allí oigo cómo me llaman. A veces la abro. Te miro. Te leo. Me parece olerte. Me parece sentirte aún.
Y la música me mata. Todas las palabras me hablan de ti. Todas las notas tienen el timbre de tu voz. Duele. Y no puedo parar de escucharlas, una y otra vez. Siempre las mismas canciones. Las que hablan de ti. Las que más daño me hacen.
No puedo vivir en esta montaña rusa constante. No quiero vivir rodeado de preguntas sin respuesta. Tengo que salir de aquí. Tengo que irme por unos días. Todo está demasiado lleno de ti.

