Autoestima
Uno de los comentario recibidos en el artículo de ayer (por cierto, gracias, han sido un montón) me ha inspirado este artículo. En concreto, el de Paper.
Es cierto, y quien diga lo contrario miente, que a uno le gusta que lo suyo guste. Quiero decir que escribes un post y a la gente le gusta. Y eso te gusta. Te llena. Te sube la autoestima.
Yo también la tuve unos puntos por debajo del de Kafka, como decía Ismael Serrano. Pero al final, y si no, mis jóvenes amigos ya lo verán, uno acaba creciendo y, si tiene suerte y hace bien las cosas, madurando.
Y la autoestima está ahí. Está porque sí. No depende de que tus posts batan el récord de comentarios. De que todo el mundo te diga lo guapísimo que estás hoy. De que cada vez que te lo propones te levantes al tío más bueno del bar.
Eso acaban siendo pequeñas satisfacciones. Caprichos y regalos que uno se hace a sí mismo. Pequeñas victorias que dejan una sonrisa para cuando te vas a la cama (solo o acompañado).
Lo de la autoestima es diferente. Ni esto es un seminario ni yo soy terapeuta personal. Pero sé lo que he aprendido (con mucho esfuerzo, debo confesar). Que estoy feliz y agradecido, simplemente por el hecho de vivir, de respirar, de tener algunas personas alrededor que te quieren y que te hacen sentir bien. Por tener un piso, por pequeño que sea, para poder vivir. Por tener un trabajo, con sus más y sus menos (como todos, no nos engañemos), al que poder ir cada día.
Porque lo que tengo, lo tengo porque yo me lo he ganado. Porque soy quien soy (y me gusta mucho quien soy) porque he sabido andar el camino. No siempre tomando la dirección correcta. Pero de los errores, se aprende (topicazo, que no podría ser más cierto). Se aprende si uno está atento y tiene ganas de aprender. Hay quien no recuerda dónde está la pared por más veces que se haya estrellado los morros contra ella...
En fin, que el truco para mantener la autoestima en cotas elevadas está en recordar lo que me dijeron una vez en un comentario: Todos somos especiales (Madness dixit).
¿Que si mi autoestima es alta? Por supuesto. Tengo que llevarme bien con la única persona que está conmigo las 24 horas del día.
El tío que me mira desde el espejo es un tío estupendo. Yo le caigo bien. Él me cae bien.
Y ambos tenemos la autoestima alta. Y estamos felices.
Es cierto, y quien diga lo contrario miente, que a uno le gusta que lo suyo guste. Quiero decir que escribes un post y a la gente le gusta. Y eso te gusta. Te llena. Te sube la autoestima.
Yo también la tuve unos puntos por debajo del de Kafka, como decía Ismael Serrano. Pero al final, y si no, mis jóvenes amigos ya lo verán, uno acaba creciendo y, si tiene suerte y hace bien las cosas, madurando.
Y la autoestima está ahí. Está porque sí. No depende de que tus posts batan el récord de comentarios. De que todo el mundo te diga lo guapísimo que estás hoy. De que cada vez que te lo propones te levantes al tío más bueno del bar.
Eso acaban siendo pequeñas satisfacciones. Caprichos y regalos que uno se hace a sí mismo. Pequeñas victorias que dejan una sonrisa para cuando te vas a la cama (solo o acompañado).
Lo de la autoestima es diferente. Ni esto es un seminario ni yo soy terapeuta personal. Pero sé lo que he aprendido (con mucho esfuerzo, debo confesar). Que estoy feliz y agradecido, simplemente por el hecho de vivir, de respirar, de tener algunas personas alrededor que te quieren y que te hacen sentir bien. Por tener un piso, por pequeño que sea, para poder vivir. Por tener un trabajo, con sus más y sus menos (como todos, no nos engañemos), al que poder ir cada día.
Porque lo que tengo, lo tengo porque yo me lo he ganado. Porque soy quien soy (y me gusta mucho quien soy) porque he sabido andar el camino. No siempre tomando la dirección correcta. Pero de los errores, se aprende (topicazo, que no podría ser más cierto). Se aprende si uno está atento y tiene ganas de aprender. Hay quien no recuerda dónde está la pared por más veces que se haya estrellado los morros contra ella...
En fin, que el truco para mantener la autoestima en cotas elevadas está en recordar lo que me dijeron una vez en un comentario: Todos somos especiales (Madness dixit).
¿Que si mi autoestima es alta? Por supuesto. Tengo que llevarme bien con la única persona que está conmigo las 24 horas del día.
El tío que me mira desde el espejo es un tío estupendo. Yo le caigo bien. Él me cae bien.
Y ambos tenemos la autoestima alta. Y estamos felices.

