Conversaciones y desayunos
Lunes. 10:47 h. El café de siempre. La mesa habitual.
COMPAÑERA #1: Lo que les pasa a los tíos es que no son capaces de asumir las consecuencias de una infidelidad.
COMPAÑERA #2: Es que los tíos son unos cretinos.
YO: Es verdad. Los tíos somos unos cretinos.
COMPAÑERA #2: Ya, pero a ti bien que te gustan...
Martes. 11:03 h. El café de siempre. La otra mesa habitual.
COMPAÑERA #1: Si es que es verdad, ya lo dice el tópico: todos los tíos que valen la pena, o están cogidos o son gays... Bueno, en tu caso la segunda opción no vale.
YO: No, en mi caso es "O están cogidos o directamente no me hacen ni caso"
Miércoles. 10:51 h. El café de siempre. La otra mesa habitual.
YO: ¿Sabes? He conocido a un tío. Me gusta. Pero no me hace caso.
MI COMPAÑERO Y AMIGO: ¿No eras tú el que decía en el blog que "Si la vida te da la espalda, tócale el culo"?
YO: Pues eso es lo que quiero: tocarle el culo! Pero no se deja...
ÉL: Ah, perro. Tú lo que quieres es arrimar cebolleta. ¿Pero tú no eras un romántico?
YO: Anda, calla, que últimamente no tengo el coño para romanticismos.
Nota del autor: Yo siempre tan fino... Cualquier día de estos me invitan a una reunión social organizada por Belén Esteban.
un beso!

