Nostalgia eterna
No es el sexo. No siento nada en especial cuando pienso en otros labios que se posan en los tuyos o en otras manos que repasan tu contorno. No es eso.
Es un sentimiento de posesión o de nostalgia eterna. De todas esas cosas que no van a ser. De todo lo que vas a vivir sin mí. De lo que nos perderemos.
No habrá paseos por la playa, ni visitas a ciudades, ni excursiones al campo, ni parques al atardecer, ni cenas ni desayunos...
No volveré a ver esa sonrisa o esos ojos que brillaban cuando me estaban mirando. No volveré a oir tu voz cerca de mi oreja, notando el aliento suave y cálido sobre mi piel.
No es el sexo, no. Nada de eso. Folla cuanto quieras. Y sigue buscando, por supuesto.
Pero recuerda todas las cosas que te estás perdiendo...

