domingo, 22 de abril de 2007

Otros días vendrán (II)

Publiqué este poema el 10 de diciembre. Dos días después de terminar una historia que, vista con el tiempo, no ha sido nada. Un leve rasguño. Un poquito de agua oxigenada y listo. Como si jamás me hubiera rozado...

Ayer prometí que iba a sacar mi mejor cara, mi mejor sonrisa. Y estoy en ello. Por de pronto, tengo que empezar a vaciar mi almacén de cajas de sandías y de recuerdos cubiertos de polvo...

Otros días vendrán, será entendido
el silencio de plantas y planetas
y cuántas cosas puras pasarán!
Tendrán olor a luna los violines!

El pan será tal vez como tú eres:
tendrá tu voz, tu condición de trigo,
y hablarán otras cosas con tu voz:
los caballos perdidos del Otoño.

Aunque no sea como está dispuesto
el amor llenará grandes barricas
como la antigua miel de los pastores,

y tú en el polvo de mi corazón
(en donde habrán inmensos almacenes)
irás y volverás entre sandías.


Pablo Neruda
"Soneto XCIX"
Cien sonetos de amor - Noche (1959)


Estoy desempolvando el corazón. Y vaciando esos inmensos almacenes. Los del corazón. Estoy de mudanza, mandando todos los recuerdos a una zona alejada en el cerebro, allá por el hipotálamo. No sé, no tengo la dirección bien apuntada, porque no pienso ir a por ellos de nuevo. Yo simplemente los mando, sin billete de vuelta. Para que se instalen allí, se cubran de otros recuerdos, cojan polvo y mugre y no salgan más. Bueno, sólo en fechas señaladas...

Porque en los almacenes del corazón no puedo tenerlos. Porque yo tengo un defecto. Yo no dejo nunca de amar por completo. Yo siempre guardo un rescoldo, una brasa, unas trazas de cariño. Lo dicho, un defecto muy gordo.

Y aunque siempre estaré agradecido por lo que me enseñaron en la vida, por lo que viví junto a ellos, no pueden seguir ocupando plaza fija en mi corazón. Nada de eso. Todo ese espacio lo necesito para mí. Para los míos. El metro cuadrado está por las nubes. Y el precio del alquiler de los almacenes de mi corazón es demasiado alto como para permitirme que haya allí recuerdos cogiendo polvo.

Así que una sonrisa, una leve reverencia y saludo con la mano. Os váis, todos juntos.

El bloggero se queda. Por el momento. No me pregunten por qué. Ni siquiera yo lo sé muy bien. Será que no ocupa demasiado, qué sé yo...

Bueno, lo dicho. Otra vez. Una sonrisa, una leve reverencia. Saludo con la mano...

Míralos cómo se alejan. Todos juntitos. Y yo me quedo aquí. Calentito. Confuso pero feliz.


Comentarios

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Autor: Teseo
Fecha: domingo, 22 de abril de 2007
Hora: 23:22

Oye que no me entere yo que dejas de escribir lo que quieras por dar buena cara eh? que ésto es tu blog, es tuyo entero e íntimo, escribe lo que pienses y sientas. Que si no ésto pierde su sentido!
Autor: Una hora menos
Fecha: lunes, 23 de abril de 2007
Hora: 17:52

"Una sonrisa, una leve reverencia. Saludo con la mano... y adiós malos recuerdos" Completo tu frase y me la guardo. Me ha gustado mucho el post. Saludos!
Autor: finnegan_bell
Fecha: lunes, 23 de abril de 2007
Hora: 19:26

TESEO, no, con el post no quería decir que voy a dejar de hablar de lo que me apetezca. simplemente es un cambio de actitud mental. hay cosas de las que ya he hablado mucho, demonios a los que ya he dejado salir, y creo que no tiene sentido que los guarde en el corazón, ni en forma de cariño ni de rencor ni de nada. que ahí está ya muy lleno y creo que me va a empezar a faltar espacio. así que, simplemente, los almaceno. muchas gracias por el comentario y besos.

UNA HORA MENOS, la frase se la debemos a hugh grant en love actually (sí, vale, soy fanático de esa peli, qué pasa?). muchas gracias y un besote.
Autor: laurita
Fecha: lunes, 17 de septiembre de 2007
Hora: 11:51

Hola..Me ha gustado mucho este post. Creo que a veces el mejor camino es ese precisamente, el de mandar lejos, muy lejos a los recuerdos que no queremos que estén con nosotros, aunque sabemos que sin ellos no es tan fácil vivir. Pero nunca es fácil. Y mucho menos vivir, que es lo ultimo que nos enseñan. Entré aquí, en tu blog, por primera vez. Me gustó mucho.
Sigue escribiendo. Una vez yo pensé en dejar de hacerlo, y a veces creo que es lo único por lo que quiero seguir. Las palabras me llenan, y también me vacían, pero siempre están ahí, siempre pueden estar ahí.
Un besito...
Autor: finnegan_bell
Fecha: lunes, 17 de septiembre de 2007
Hora: 17:52

LAURITA, muchísimas gracias. un beso.