Descubrimientos

Descubro en mi televisor a una Kylie Minogue estupenda que luce piernas magníficamente enfundada en ropa de H & M. Y eso que es bajita.
Descubro que la echo de menos. Mucho más de lo que creía. Descubro que tengo ganas de volver a perderme por sus calles, de volver a descubrirla cada día, de volver a odiarla todas las mañanas, de fascinarme con sus atardeceres y sus cielos de color tabaco.
Descubro en mi interior la respuesta que ya intuyo. Que la balanza se empieza a inclinar, con una claridad diáfana.
Descubro que en dos días me han dado dos magníficos consejos. Y descubro de nuevo que escogí muy bien a mis amigos.
Descubro que me apasionan sus ojos y su olor. Que me encanta una buena conversación con él en el sofá. Y que sus labios, vistos desde cierta perspectiva, tienen una curiosa forma que me recuerda a un corazón.
Descubro que quiero hacerme (aún más) mayor junto a él.
Descubro que, aunque últimamente estoy algo out, seguís siendo una gente estupenda. Y que sigo fascinado con vuestras cosillas.
Descubro que muchas veces me siento como si descubriera cada día el agua tibia...


