Al ritmo de Jack
Ha empezado la semana con la sensación de que tengo demasiadas cosas por hacer. Así que empiezo a aplicar la táctica de Jack (el Destripador): prefiero ir por partes. La vida, mejor a sorbitos pequeños. Hoy un poquito, mañana otro poquito más.
Por de pronto, he empezado a mover lo de moverme. Ya he dado los primeros pasos. Ahora sólo queda esperar, cruzar los dedos, echarle paciencia y que las cosas, simplemente, salgan. Mucho más no se puede hacer, la verdad.
Mi dieta de hoy ha sido sana. Lo que equivale a aburrida, pero no hay más remedio. Porque este embarazo psicológico en el que estoy atrapado no se acaba a los nueve meses y me da a mí que esta tripa de preparturienta no va a desaparecer por sí sola.
Y por la tarde, un buen repaso al piso, porque si comenzamos la semana con buen pie, seguro que acaba igual de bien. Y un paseíto al atardecer. Un paseíto de casi una hora, que falta hace. Y así aprovecho para hacer algunos encargos más.
En definitiva, que voy a empezar a echar de menos la rutina habitual, pero la primavera está ya instalada, el verano viene por el horizonte con muy buenas perspectivas y, como digo yo siempre, hay que cambiar, que si no te apoltronas.
Mañana, un poquito más. Así, a poquitos y sin prisa.


