Sin tregua

07:00 h. - Termino de secarme y me visto. Enciendo la tele con mi taza de leche en la mano. ETA da por concluída la tregua. La leche hoy sabe algo amarga.
07:25 h. - Salgo para el trabajo. Hoy voy en coche. El centro está a rebentar. Me toca ir a aparcar donde Cristo perdió el gorro. Aparco. Cierro el coche. Y paseíto hacia la oficina.
08:02 h. - Llego a la oficina y ficho.
10:00 h. - Reunión en el hall para irnos a desayunar. El grupo de hoy es menos numeroso. Papi y Luna tienen reunión, así que no pueden venir.
15:05 h. - Vuelta a fichar. Esta vez de salida.
15:25 h. - Dejo a Papi en la puerta de su casa. Dos minutos después aparco casi enfrente de mi edificio (a estas horas, eso es tener suerte!).
15:45 h. - Termino de comer. Poco, que hay que cuidar la línea. Me tumbo frente a la tele. A que me absorba el seso durante un ratito.
17:05 h. - TT me llama. Hablamos. Le quiero. Pero él me lo dice primero. Le echo mucho de menos. Y se lo digo. Ya queda menos para volver a vernos.
17:15 h. - Friego platos. Pongo lavadoras. Plancho. Limpio. Marujeo brutal.
18:00 h. - Una pequeña pausa frente al ordenador.
18:35 h. - Sigo con el marujeo.
21:00 h. - Llamada habitual a mamá. Y hasta mañana
21:05 h. - A pensar en la cena...
Y así sucesivamente. Lo de la tregua era de esperar. Pero uno siempre tiene la esperanza. Un mundo mejor, un mundo en paz, un mundo más justo... Pero este mundo es el que hay. Lo único que puedes hacer es: lo aceptas y te adaptas (léase, te jodes).
Voy a ver House. Mañana será otro día. Igual de igual. E igual de diferente.

