No era un disco...

El vecino/a pianista ataca de nuevo. No, queridos/as, no era un disco. Toca el piano de verdad. Aunque, insisto, no me creo que en su piso -que tiene que ser, por fuerza, tan pequeño como el mío- quepa un piano de cola. Lo que debe tocar es un teclado de esos enormes que suenan como a piano...
El caso es que esta tarde estaba en el balcón, tendiendo ropa (sí, maruja que es uno) y he empezado a oir unas notas conocidas. Al parecer está practicando para un musical. Y, una de dos, o canta y toca el piano a la vez o tiene un amigo cantante... Vamos, que con estos dos pabellones auditivos que Dios me ha dado lo he oído yo.
Eso sí, debo reconocer que toca bien. Lo cual es un consuelo...

