Pasan las cosas
Descubrí en Madrid, cenando tranquilamente, mientras me perdía en tus ojos, que a veces hay palabras, escondidas en canciones, que parecen escritas para ti y para mí. Palabras agazapadas en canciones que te dejan sin nada más que decir...
Y la vida pasa. Y el tiempo pasa. Y seguimos aquí. Como si tuviera que ser para siempre. Pasan las cosas, pasan, como si me quisieras, y me da un vuelco al corazón cuando veo tu coche en mi puerta. Y hay gente que tiene miedo, y hay cielos que no tienen estrellas, pero cuando mis manos tienen frío, tiritando te encuentran.
Si volviera a nacer y empezara de nuevo,
volvería a buscarte en mi nave del tiempo,
porque quizás es el destino quien nos lleva y nos guía,
y quien decidió unirnos través de la vida.
A veces te mataría y otras en cambio te quiero comer,
ojillos de agua marina.
Y cómo hablar, si cada parte de mi mente es tuya
y si no encuentro la palabra exacta, cómo hablar.
Cómo decirte que me has ganado poquito a poco...
tú que llegaste por casualidad.
volvería a buscarte en mi nave del tiempo,
porque quizás es el destino quien nos lleva y nos guía,
y quien decidió unirnos través de la vida.
A veces te mataría y otras en cambio te quiero comer,
ojillos de agua marina.
Y cómo hablar, si cada parte de mi mente es tuya
y si no encuentro la palabra exacta, cómo hablar.
Cómo decirte que me has ganado poquito a poco...
tú que llegaste por casualidad.
Y la vida pasa. Y el tiempo pasa. Y seguimos aquí. Como si tuviera que ser para siempre. Pasan las cosas, pasan, como si me quisieras, y me da un vuelco al corazón cuando veo tu coche en mi puerta. Y hay gente que tiene miedo, y hay cielos que no tienen estrellas, pero cuando mis manos tienen frío, tiritando te encuentran.

