Be positive, my friend

De paso os recomiendo este estupendo libro.
Juro que no me lo he inventado y que el maromo en cuestión
se llama Pinchas Winston de verdad.
Juro que no me lo he inventado y que el maromo en cuestión
se llama Pinchas Winston de verdad.
Que dicen los estudios que, de la misma manera que dinero llama a dinero, parece ser que la felicidad llama a la felicidad. Al parecer, las personas que encaran la vida con una actitud positiva pueden llegar a vivir entre 3 y 10 años más que los pesimistas.
Claro, y esto es la pescadilla que se muerde la cola, porque cuanto más positivo, más feliz y cuanto más feliz, más positivo y cuanto más positivo, más feliz y así ad infinitum... (Es que he estado leyendo una guía titulada 'Consiga posts más pedantes' y una de las recomendaciones era incluir un latinajo, aunque no exista... el caso es que dé el pego, como aquí).
Además, según corroboran algunos estudios, la gente que tiende a la negatividad es más propensa a sufrir accidentes y desgracias. Y, claro, otra vez la susodicha pescadilla (en latín Parvus merluccius gayi): cuanto más negativo, más accidentes y cuantos más accidentes, más negativo y cuanto más negativo, más accidentes y así in secula seculorum...
Claro que, el quid de la cuestión está en tener una actitud negativa en circunstancias adversas. De hecho, dicen los estudios que son mayoritariamente los que logran poner al mal tiempo buena cara los que consiguen alargar su vida.
Así que estoy yo calculando que, hoy por hoy, voy a vivir entre 2 y 5 años más, ya que he dejado el tabaco y que últimamente estoy más cumbayá que los hippies trasnochados de Ibiza a finales de los 90. Si ahora ni siquiera me enfando con los imbéciles que hacen las rotondas por el carril de fuera...
PD. Este artículo sin sentido y de relleno está dedicado a mi adoradísima Pampanitos Verdes, que ayer me dijo textualmente "Menos excusas y más actualizaciones".
Tags: actitud, comportamiento, felicidad

