Padres rancios
Mis padres han venido hoy a visitarme. Bueno, eso no es del todo exacto. Mis padres han venido hoy al piso en el que yo vivo -que es suyo- mientras yo estaba trabajando. Y han estado hasta que yo he vuelto del trabajo. Me han visto, me han dado dos besos cada uno... y se han marchado. Vamos, que no han estado conmigo ni diez minutos.
No lo sé, no entiendo muy bien su actitud. No sé si es que no querían molestar o qué, pero les ha faltado tiempo para coger la puerta y largarse.
En fin, que estoy cabreado, frustrado, dolido y un montón más de cosas que llevo por dentro y de las que no me apetece hablar. Porque esto sí que es algo que me corroe y, la verdad, tampoco sé muy bien cómo explicarme ni qué explicar.
Sólo sé que me siento un poco como una mierda. Y que es una sensación que tengo regularmente cada vez que voy a visitarlos -porque ellos es la primera vez en varios meses que vienen a visitarme a mí...
Supongo que mi relación con ellos no es ni lo cercana ni lo fluída ni lo cariñosa que debería ser. Y cuanto peor van las cosas, más nos alejamos. A veces es como si fuéramos casi extraños.
Odio la Navidad. Odio las tardes oscuras. Odio el invierno... Quisiera meterme en la cama y no salir hasta que llegue el buen tiempo.
Me jode no tener todo el apoyo que desearía por parte de mis padres. Y supongo que a ellos les ha jodido que me haya hecho mayor y que me saque las castañas del fuego yo solito. No sé. Quizás empiezo a desbarrar. Quizás empiezo a pensar cosas raras. No quiero emparanoiarme. Sinceramente, sólo quiero descansar, ir mañana a trabajar y que todo sea como siempre.
Sólo quiero que mañana regrese mi rutina habitual, en la que mis padres no pintan nada porque, por suerte, están allí. Lejos. Cada vez más lejos...
No lo sé, no entiendo muy bien su actitud. No sé si es que no querían molestar o qué, pero les ha faltado tiempo para coger la puerta y largarse.
En fin, que estoy cabreado, frustrado, dolido y un montón más de cosas que llevo por dentro y de las que no me apetece hablar. Porque esto sí que es algo que me corroe y, la verdad, tampoco sé muy bien cómo explicarme ni qué explicar.
Sólo sé que me siento un poco como una mierda. Y que es una sensación que tengo regularmente cada vez que voy a visitarlos -porque ellos es la primera vez en varios meses que vienen a visitarme a mí...
Supongo que mi relación con ellos no es ni lo cercana ni lo fluída ni lo cariñosa que debería ser. Y cuanto peor van las cosas, más nos alejamos. A veces es como si fuéramos casi extraños.
Odio la Navidad. Odio las tardes oscuras. Odio el invierno... Quisiera meterme en la cama y no salir hasta que llegue el buen tiempo.
Me jode no tener todo el apoyo que desearía por parte de mis padres. Y supongo que a ellos les ha jodido que me haya hecho mayor y que me saque las castañas del fuego yo solito. No sé. Quizás empiezo a desbarrar. Quizás empiezo a pensar cosas raras. No quiero emparanoiarme. Sinceramente, sólo quiero descansar, ir mañana a trabajar y que todo sea como siempre.
Sólo quiero que mañana regrese mi rutina habitual, en la que mis padres no pintan nada porque, por suerte, están allí. Lejos. Cada vez más lejos...

